Mendoza está ubicada en el centro-oeste de Argentina, al pié de la Cordillera de Los Andes, en el límite con Chile. Es conocida por sus montañas, arboledas, canales y acequias y por supuesto, por sus vinos. Fue fundada en 1561 por el español Pedro del Castillo.
Partimos del Hotel para explorar la ciudad y descubrir su pasado, pasearemos por las 5 plazas principales. Plaza España, con sus mayólicas originales de ese país. Plaza Italia, donde en febrero se realiza la “Fiesta in Piazza”, con sus comidas y bailes típicos. Plaza Chile. Plaza San Martín, con el monumento al General y por último, Plaza Independencia, plaza central donde se concentran las más importantes actividades de la Ciudad.
Luego nos dirigimos a la Peatonal Sarmiento, con sus interminables cafecitos, donde se reúnen cada mediodía los mendocinos antes de partir a la “siesta”. Seguimos por la calle principal San Martín hasta la Alameda, clásico paseo de nuestros abuelos.
Retrocedemos hacia la época de la Fundación y nos dirigimos hacia la parte histórica de la Ciudad, la cuál fue destruida por el terremoto de 1861, por lo que se reconstruyó y trasladó hacia el oeste, en donde se ubica actualmente.
Seguimos nuestro paseo hacia el impactante Parque General San Martín, ingresando por sus elegantes Portones traídos de Francia. Este Parque tiene una extensión de 900 hectáreas de las cuáles posee 500 forestadas, fiel representante del esfuerzo mendocino, convirtiéndose en un oasis de la desértica Mendoza.
Ascenderemos al tradicional Cerro de La Gloria, donde se encuentra el monumento al General San Martín. Desde allí veremos la Ciudad de Mendoza. Descenderemos con la vista al Anfiteatro Frank Romero Day donde se festeja la “Fiesta Nacional de la Vendimia”.
Cuando terminamos con la visita en la ciudad nos dirigiremos hacía la zona de Lujan de Cuyo para visitar dos bodegas de las más reconocida de Mendoza. En la primera bodega se realizará también un almuerzo y luego de un rato de distención partiremos hacia la segunda bodega para recorrerla en su totalidad y degustar los vinos de allí.
Al finalizar la jornada volveremos rumbo al aeropuerto para volar nuevamente a Buenos Aires y redondear una jornada inigualable.
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